pt-Hipersomnia, duermes pero no descansas

Las mujeres a consecuencia de todas las actividades que efectúan, necesitan mantener el cerebro activo la mayor parte del día para poder analizar y planificar las actividades realizadas o por realizar. Pero cuando el cuerpo y la mente se agotan tanto que no puedes siquiera mantenerte en pie y solo piensas en dormir y descansar, como si la cama fuese un imán, puede que algo no vaya bien.

¿Has sentido ganas incontrolables de dormir? Puedes estar en presencia de un trastorno del sueño-vigilia, llamado trastorno de Hipersomnia; definido por la Asociación Española de Narcolepsia e Hipersomnias (AEN) como "un trastorno del mecanismo del sueño, caracterizado por un sueño excesivo constante e involuntario." Si crees padecer esta enfermedad, te presentamos los síntomas que el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría en su quinta edición (DSM-V) aporta para su diagnóstico:

El individuo refiere somnolencia excesiva (hipersomnia) a pesar de haber dormido durante un período principal que dura al menos siete horas.

Períodos recurrentes de sueño o de caerse de sueño en el mismo día.

Un episodio principal de sueño prolongado de más de nueve horas diarias que no es reparador (en decir, no descansa).

Dificultad para estar totalmente despierto después de un despertar brusco.

La hipersomnia se produce al menos tres veces a la semana durante un mínimo de tres meses.

Estos síntomas afectan la vida del sujeto, y pueden desencadenar trastornos afectivos, de autoestima, deterioro social y laboral. Además, este trastorno no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia.


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Si presentas alguno de los síntomas anteriores, es importante, que asistas a un profesional especializado que te diagnostique, evalué y desarrolle un plan de tratamiento adecuado para ti. La Asociación Americana del Sueño (ASA, por sus siglas en inglés) recomienda:

El establecimiento de horarios de sueños regulares.

Disponer de un ambiente adecuado para dormir, una cama y almohadas cómodas.

Evitar la cafeína y otros estimulantes a la hora de acostarse.

Además, llevar una vida rica en alimentos saludables y ejercicios.

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Fotografía: Instagram.