Mujer y líder: ¿Cómo ganarte el respeto de tus subordinados?

La sociedad ha criado al hombre bajo parámetros machistas. Al ver que una mujer ha subido más peldaños, en muchas ocasiones, le hace sentir amenazado y menospreciado, desarrollando una actitud de rechazo ante la mujer. ¿Qué hacer en esta situación? Lo primero que debemos hacer es aceptar que nosotras nos merecemos todos los éxitos que nos ocurran. Trabajemos primero en nuestra seguridad y valía propia. Hagamos de esto base para enfrentar cualquier circunstancia adversa. Ya sea en el hogar o en el trabajo ten seguridad de ti misma. No tengas miedo de liderar, tú eres capaz. 

Muchos estudios han demostrado que mujeres y hombres emplean diferentes técnicas de liderazgo. La mujeres utilizan un modelo de liderazgo colaborativo y empático referido al compromiso en conjunto. Aprovecha estas ventajas a tu favor y has que los empleados a tu mando se sientan identificados y tomados en cuenta. Cristina Bomchil, directora y fundadora de Valuar expone que "la mujer tiene una mirada más completa, porque puede incorporar la inteligencia emocional, los sentimientos y tiene más empatía e intuición que el hombre. El hombre es más frío, racional y analítico. La combinación de ambos es perfecta"

Es importante que tengas presente que los hombres al verte como su jefa se van a sentir amenazados debido a sus estigmas sociales, por lo que no solo debes modificar estos pensamientos sino que debes hacerles entender que tú eres igual a ellos, capaz, eficaz y sobre todo que es prioritario trabajar en equipo para el surgimiento de la organización. Mariela Dabbah, autora del libro poder de mujer, propone que para ser líder de un hombre en una organización es necesario: 

Ponerte en el lugar de tus subordinados hombres: esto quiere decir que entiendas que el camino para garantizar tu éxito no está en sentirte más que ellos por tus logros, sino hacerles ver que así como tu ellos son fundamentales en la organización. Hazlos sentir exitosos, si hablas de su desempeño en forma pública, muy probablemente puedas ponerlos de tu lado. Haz uso de tu empatía.

Saber escuchar es fundamental: Las mujeres hemos desarrollado esta habilidad toda nuestra vida así que empléala y aprovéchala a tu favor, escucha a los miembros de la organización que gerencias y hazlos sentir que su opinión vale.

Abréte a nuevos conocimientos y aprende de tus subordinados: los estigmas sociales suelen ser difíciles de romper pero no imposible por ende ten en cuenta que a veces no todos querrán apoyarte por lo que deberás tomar decisiones que aunque duras sean favorables para la empresa.


Fotografía: Instagram.