Fortalezas personales: ¡3 tips para fomentarlas!

Los humanos nos constituimos por cualidades que describen quiénes somos, cómo somos, que hacemos, porque lo hacemos, entre otras cosas. Algunas actividades se nos dan mejor que otras y esto se debe a que estamos compuestos por fortalezas y debilidades. Muchas veces identificarlas es un proceso que se torna difícil, sin embargo, es elemental para poder desarrollar una vida óptima y de calidad.

¿Qué son las fortalezas personales? Martin Seligman, psicólogo y escritor, define una fortaleza como "un rasgo, una característica psicológica, que se presenta en situaciones distintas a lo largo del tiempo." También, son un conjunto de habilidades, características, en las cuales sobresalimos y podemos emplearlas como ventaja ante diversas situaciones o condiciones.

¿Por qué es importante conocer nuestras fortalezas? Seligman expresa "Yo diría que la buena vida consiste en emplear las fortalezas personales todos los días para lograr una buena felicidad auténtica y abundante gratificación..." al identificar estas, seremos capaces de emplearlas y resolver conflictos a partir de las mismas, facilitándonos así nuestro desenvolvimiento diario. Asimismo, la escritora Irina Zahindra agrega que "incrementar las actividades relacionadas con las fortalezas personales (principales) y acceder a ese conocimiento de las cosas que nos hacen ser personas felices y alegres llenarán tu vida de sentimientos positivos y harán presentes esas emocionalidades."

(¿Te autoconoces? ¡Consíguelo con la ventana de Johari!)

¿Cómo podemos fomentar nuestras fortalezas? es recomendable disminuir las debilidades y tomar la decisión de fomentar las fortalezas, para esto hoy te traemos tres aspectos a considerar:

Identifica tus fortalezas: el primer paso para fomentar tus fortalezas es reconocerlas, todos los seres humanos tenemos fortalezas distintas. Para hacerte consciente de estas puedes emplear tu propia percepción e inclusive la opinión de los demás, contrastándola con tus pensamientos y acciones para comprobar en que destacas o que se te da con facilidad.

Trabaja en específico: debido a que existen diversas fortalezas es relevante que luego de identificarlas, resaltes las que mas necesitas trabajar, según prioridad, para luego una por una ir empleando herramientas acordes para su estimulación.


(La neurogénesis en adultos: ¿realidad o ficción?)


Entrena, práctica y pon a prueba: nada mejor para la potenciación de tus fortalezas que conocer hasta que punto puedes llegar o en que circunstancia la puedes emplear, por lo que ponerlas a prueba y practicarlas te ayudará a reconocer tus límites para intentar superarlos. Además, la mejor formar de fijar un aprendizaje es la práctica constante. 


Fotografía: Instagram.